Coincidió
que en la madrugada del viernes cayo una buena nevada en cotas bastante
bajas y nosotros ni nos enteramos. Salíamos con las bicis a un grado bajo
cero y cielo despejado desde la carretera general de Benasque a la altura
del Monasterio de Guayente, para llegar hasta Eresue por una carretera con
abundante hielo, a partir del pueblo tomamos una pista que va subiendo
suavemente a media ladera para llegar hasta la cota 2000 de la estación de
Cerler.
A los 500 m. de desnivel la nieve cubría toda la pista aun así avanzamos
bastante pero el espesor aumentaba y nos dimos la vuelta. El descenso por la
nieve fue divertido "en todos los aspectos", una vez abajo decidimos volver
a subir con el coche e intentar llegar
hasta Cerler. La nieve estaba polvo y dura permitiendo el avance del coche
sin problemas, atravesamos la pista del Molino y llegamos hasta la misma
cota 2000 ante la mirada atónita de los esquiadores que hacían cola en el
remonte, retirándonos rápidamente antes de que nos llamaran la atención.